10.10.06

UNA CONVERSIÓN EN CONDICIONES: DE HOMBRE BESTIA A MACHO LANÚ*


Gracias a una compra por ebay culminada con éxito y satisfacción, han llegado a mis manos los primeros integrantes de lo que promete ser uno de mis ejércitos más queridos y curiosos, los famosos cabrones!!!.

Estas 6 primeras figuras son hombres bestia de una edición antigua de Warhammer. No sabría decir si son gors, ungors, o bestigors (eso parecen, aunque esa subdivisión no existía cuando estas miniaturas se crearon) y tampoco sabría decir cuan antiguas son, pero a juzgar por las crestas punkarras que llevan y la poca movilidad de las poses, yo diría que han salido de los '80 o principios de los '90. En cualquier caso, son geniales y (lo mejor) tienen mucho potencial.

Llevaba ya unos días inquieto esperando la llegada del paquete y en cuanto lo vi en mi mesa no pude esperar a hacerles un análisis crítico, pero oh sorpresa! Las 6 tienen la misma postura, no cambian ni un ápice, son la misma miniatura salida del mismo molde... Y eso nos trae hasta aquí, la palabra salió de mis labios enviada a mi boca por todos los dioses del Caos al unísono: CONVERRRSIÓNNNNNN.

En 6 o 7 cortes, una miniatura tan masiva como esta puede adquirir una vida y un dinamismo inusitado. ¿Como hacerlo? Vamos allá:


- Cortar las alabardas a la altura del puño. No tiene mucho sentido que tengan la hoja del hacha en dirección a su cabeza a no ser que quieran decapitarse. Las sagradas leyes de la armamentística nos indican que hay que girar esa hoja.

- Cortar el brazo que lleva el arma. Cambiemoslo de pose... Los hombres bestia suelen ser una warband que corre despendolada entre los claroscuros del bosque, por tanto tampoco tiene sentido que esten en una pose en la que parecen montar guardia ante el palacio de Buckingham (bákinjan palas pa los amigos).

- Cortar la unión del palo del arma con la pezuña. Con esta sencilla operación ya tendremos libre el brazo y el arma para ponerlo mirando a Gelves si queremos.

- Cortar el torso por encima del cinturón. De este modo conseguiremos que nuestro hombre bestia deje de cultivar una tortícolis eterna, y pase a mirar al frente con gesto desafiante.

- Cortar la mano que no lleva el arma. Esto no es necesario, claro, pero recuerdo haber visto alguna peli de serie Z de Kung Fu o quizás de Bruce Lee donde cogían una postura similar con el bastón justo antes de liarse a piñas. Me resultó cachonda la idea de un hombre bestia haciendo kung fu, es como una cabra bailando break.

- Cortar la cresta. Pero vamos a ver, señora... ese rollo de tipo duro ya no se lleva. Las crestas punkarras de los '80, los musculitos y los tatuajes estan dejando de estar de moda hasta para los Matadores Enanos, y eso ya es decir para ellos. La miniatura lo pide a gritos, si no, mirad el resultado. ¿A que en la edición actual no llevan crestas? lógico...

Detalles: A la hoja del hacha le hice unos entrantes con el cutter, arañazos y bocados, y también la cepillé con la lima de uñas, que deja una textura muy rugosa e imperfecta. La guía que tiene debajo la figura para unirla a la peana la corté, para de esta forma poder montarla sobre una peana decorada con madera de balsa dispuesta de modo poco perfeccionista a modo de una tablazón vieja. También me ha dado ultimamente por probar peanas que no esten decoradas con tierra y cesped electroestático, a ver que resultados dan.


Y este es el resultado final. Ya os iré poniendo otras conversiones que resulten interesantes.

Saludos a todos.

*Macho Lanú: Personaje aparecido en diversos puntos de la geografía hurdana y que es relacionado con lo maligno y demoníaco. Según los testimonios recogidos, que van desde principios de siglo hasta hace unas pocas décadas, el Lanú se presenta erguido, con complexión corpulenta y dotado de una voz cavernosa. Visto casi siempre en las alquerías del Municipio de Nuñomoral, se presentaba con forma antropomorfa con patas de cabra o cuerpo de chivo.


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