3.9.06

UN PROYECTO INICIAL: LA BALLESTA DE ASEDIO



"...si intentais huir... volverá a haber carne en el menú, muchachos... ORCOS A LA CARGA!!!!"

Aquí podemos ver un puñado de orcos de la caja de Orcos de Mordor que Games Workshop sacó para su serie del Señor de los Anillos, dirigidos al combate de mano de Grishnakh (a la derecha). Dos de los citados orcos manejan una ballesta de asedio, protagonista total de la fotografía. Esta ballesta es casera, construida en una tarde y pintada a la tarde siguiente. La estructura principal esta hecha con cartón fino sacado de una caja de leche y palillos de comer en un restaurante chino (las piezas de madera más gruesas) y palillos de dientes planos (las patas traseras). La base es un CD - ROM que salió mal grabado. El arbusto esta hecho con las cerdas de un cepillo de dientes viejo y el virote es la mina de tinta y la punta de un bolígrafo bic. Todo muy común y barato.

Siempre quise tener una máquina de asedio para mis ejércitos, algo que fuera polivalente y espectacular sobre la mesa de juego. Por desgracia todas las armas de asedio son caras en cualquier marca de miniaturas. En un principio pensé hacer una catapulta o un trebuchet, pero mi impotencia ante aquello me ha llevado a esto.

El pegamento usado para las uniones es pegamento de contacto, se que la cola de carpintero es mucho mejor para la madera pero soy un impaciente nato, odio esperar a que se seque la cola, cosa que tarda casi toda una mañana. La madera es bastante lisa, asi que la pinté uniformemente con un marrón oscuro y apliqué ciertas vetas dando pincel seco mezclando amarillo y un poco de marrón.


A las zonas metálicas les apliqué una base de pintura plateada y posteriormente hice un lavado de pintura aguando mucho la pintura bronce de Vallejo, y digamos que chorreé con un pincel muy mojado en esto por encima de las zonas metálicas, para darle cierto detalle de oxidado y sucio, y de este modo asemejarlo al estilo guarro y basto de los orcos, asi como darle aspecto de usado y viejo.


El CD que hace de peana lo decoré a mi estilo: primero una mano de marrón como capa base, luego una capa de pegamento y arena de playa encima, y luego pintar la arena de playa con un color uniforme, y luego darle luces aclarando desde el marrón al amarillo y del amarillo al blanco, cada vez con menos pintura en el pincel. Al final la tierra adquiere un color entre el barro y el alvero amarillo. Esto queda al gusto de cada uno. Al verlo al completo pensé que la peana quedaba demasiado monónota así que le puse un toque de verde con el arbusto.

Espero que os guste.


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